miércoles, 7 de enero de 2009

Una amarga experiencia turistica en San Vicente de Cañete


Turismo en Cañete
Luego de la visita a mi Hualcará querido, me di una vuelta por Imperial, nada nuevo. La ciudad como siempre, lleno de gente que recorre la ciudad en busca de negocios, para comprar o vender. El negocio ambulatorio copando calles como lo hacen desde mucho tiempo atrás. Imperial sigue siendo el centro comercial de la provincia.

Luego de unas vueltas por los mercados y calles de San Vicente, que se ven con algunas obras de mejoramiento, sentimos el deseo natural de almorzar “comida cañetana” y que mejor que una sopa seca con su carapulca (carapulcra). Buscando, dimos con un restaurante de apariencia saludable, en la misma Plaza de Armas, el restaurante tiene por nombre “Plaza”.

Preguntamos a una de las azafatas si servían el buscado plato, con la respuesta afirmativa recibimos la carta y se nos ocurrió pedir un salpicón de pollo como entrada. Luego una jarra de chicha morada heladita.

Como nota curiosa debo relatar que mi hija, que era mi acompañante, le dijo a la azafata si podía servir su plato “manchapecho” por separado la carapulca de la sopa seca, a lo que la señorita respondió de una manera destemplada: “Aquí se sirve el plato como debe servirse ¿qué es eso de servirlo por separado?” A lo que respondí que el mío me lo sirvan tal como es la costumbre cañetana y chinchana y el de mi hija en dos platos, el mismo contenido o porción pero separados. La azafata accedió pero no convencida del todo.

Le reiteramos nuestro pedido del salpicón de pollo y la chicha morada. Luego de unos minutos pudimos darnos cuenta que la chicha esperaba en el mostrador del fondo. Le reclamamos a la persona que parecía ser la administradora. Nos dijo que esperáramos que llegara la persona encargada de llevarla a nuestra mesa. Le dije que si no había problemas yo la podía traer. La administradora la trajo y la puso en la mesa con muy malos modales.

El salpicón llegó a la mesa luego de una larga espera. Hay que decir que en honor a la verdad el restaurante lucía limpio y de ambiente agradable, su carta tiene los precios de un restaurante de regular categoría. Pero, al momento de empezar a comer nos dimos cuenta que el pollo había pasado por el plato con una rapidez que casi no había dejado huellas de su paso por el plato. El plato tiene un costo de 6 soles. Pero al comunicarle a la administradora la falta de pollo deshilachado, ésta cogió el cubierto puesto en la mesa y con él comenzó a escarbar y a decirnos ¿Esto que es, ha no lo ve?

Ante nuestro asombro, le dijimos que no era justa su reacción ante un reclamo de cliente. Nos respondió: “Por eso no atiendo a clientes como ustedes, que son reclamones y agresivos, ya váyanse y la chicha que han tomado se las regalo”

Pagamos 5 soles por los dos vasos de chicha consumida y ya en la salida le hicimos saber su mal comportamiento y que ello no ayudaba al turismo que tanto necesita Cañete. “Por eso, seguro los pasajeros pasan por la ciudad y enrumban a Lunahuaná sin parar en la capital de la provincia”. “La vamos a denunciar ante el municipio”, al mismo tiempo que le mostraba mi carné de periodista y corresponsal extranjero. Como respuesta me gritó que vaya y que podría darme una foto suya. Cuando saque la cámara para tomar una foto del establecimiento con dos policías apostados en la puerta, sin ningún interés en defender a los turistas agredidos, la morena mujer a viva voz me dijo que tomara la foto de su cuerpo entero y si quería podía posar “calata”, por ello la extraña pose en la foto que grafica la nota.

Las autoridades municipales y, si existe una oficina del turismo en Cañete, deben capacitar a los encargados de dar la bienvenida a las visitas y a personas como la señora de la foto, darle clases de cortesía y un manual de Carreño. Enseñarle que el cliente espera y debe tener un buen trato, esa será la imagen que llevará del lugar que visita. Por otro lado, la señora debe aprender a vestir de manera adecuada y limpia a la que se espera en un restaurante que pretende una categoría a través de sus precios. Los propietarios del restaurante “Plaza”, deberían elegir mejor a quien administra su negocio.

Finalmente, sin poder probar la comida tradicional cañetana y ya de vuelta a la capital, hicimos un alto en “El Piloto” de San Luís, qué diferencia.

Hualcará una triste realidad...












Cañete y mi Hualcará querido, una triste realidad y víctima del gobierno y los ilusionistas del entorno presidencial
Estas son otras fotos del estado calamitoso y de abandono gubernamental en la que se encuentra Hualcará. La gente hace su vida, “porque hay que comer y educar a los niños. Tenemos la esperanza de que se acuerden de nosotros ante tantas promesas. Vinieron los políticos con sus cámaras de TV y fotógrafos, se tomaron la foto, prometieron todo y nada ha llegado” nos dijo un viejo poblador hualcarino.

Sin agua, silos, mosquitos y zancudos tenemos que vivir. Esperamos que el Estado nos construya las casas que teníamos y que nos prometieron. El terreno está preparado pero no construyen. Le pedimos al Dr. Del Castillo cumpla lo que nos prometió.




Hualcará una triste realidad...
















Cañete y mi Hualcará querido, una triste realidad y víctima del gobierno y los ilusionistas del entorno presidencial
El día de ayer lunes 5 de enero me di una vuelta por Cañete, y llegué a San Vicente, Imperial y a la ex hacienda Hualcará. Ayer, como hace más de un año, Hualcará sigue en ruinas.

Algo que me llamó la atención, fue ver que al rededor de las chozas, de cartón madera y plástico, en lo que fue la placita (ex primer estadio) de Hualcará, estaba rodeada de una vereda y un empedrado que nunca antes vi. Pero que en las actuales circunstancias parece una burla a tanta miseria.

También vi, cuales estatuas de piedras, varios módulos de madera, en apariencia abandonados, oscuros, sin nadie dentro. Como si la dignidad de mis paisanos se hubiera sublevado ante los ajustados metros de ese espacio que podría aprisionarlos.

Los hualcarinos, gente humilde en su gran mayoría trabajadores de ancestros lejanos, hoy se les ven en aparente resignación al dolor y a la esperanza que no se pierde ni en estas circunstancias. Ellos, solo parecen esperar que Dios, el verdadero, el único, no nuestro arrogante presidente, vuelva para brindarles el abrigo que van a necesitar para el invierno que nos espía.

También esperan que el señor Del Castillo, cumpla con su repetida promesa pública y mediática de hacer de Hualcará una ciudad modelo en honor a ser la tierra de nuestro más grande crédito futbolístico, el gran Teodoro “Lolo” Fernández Meizán. Cuantas veces lo dijo, quizás esperando quede bien grabado en la radio, la TV y en los periodicazos que tanto gustan a los políticos de turno. Solo resultó, hasta ahora, nada más que una burla aprovechando el dolor de los castigados por la fuerza de la naturaleza. Ya ahora, Del Castillo, fuera del entorno presidencial y a quien le reclamamos sus ofertas incumplidas no asoma por esas cálidas tierras y que conste que no fueron los hualcarinos los que rogaron por su estrepitosa caída del gabinete. Los hualcarinos solo sabemos esperar, como lo dijera algún poeta: “Siéntate en tu puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu engañador”.

Hubo otra oferta incumplida, los Ramos, prometieron a los propietarios de las pocas casas en pie. “Derrumbaremos todo y luego será más fácil construir un nuevo Hualcará y nosotros los ayudaremos para ello”. Esa promesa tampoco parece que se cumplirá. Pues, como sucede en casi todas las historias, hay un Judas. Y en Hualcará hay dos o tres que se salieron de contexto (para estar a la moda), y decidieron no esperar y construyeron, echando por tierra todo proyecto integrador. Ahora, dicen que la ley no permite construir donde hay algunos que no comparten el mismo sueño.

Y yo me digo ¿Pueden tres o cuatro decidir la suerte de más de doscientas familias? ¿Pueden estos fraticidas impedir que los otros tengan acceso a una vivienda digna? ¿Se paraliza todo por la intromisión de unos pocos?

Sólo el viejo Julio Quiroz Alfonzo, sentado, en su silla de ruedas de cara al radiante sol, con sus sueños “congelados” por sus añejos años, cree que las promesas se cumplirán y me dice: “Jorge, recuerdas cuando yo construí con “Lolo” y Casimiro Luyo, esas casas blancas que están allí”, señalándome la blanca pared del otrora imponente “Club Lolo Fernández” con su piscina y la figura del ídolo recién pintada en la pared del frente. Julio, es sin duda la última figura del Hualcará que se fue con el terremoto del 2007. El viejo Julio tiene esperanzas todavía

Señores del Gobierno, señores de la Región Lima, señores autoridades locales, ¿Es posible esto? ¿Qué están esperando para empujar la reconstrucción de Hualcará? Hasta hoy los hualcarinos son víctimas de las autoridades que buscan el aplauso fácil, aún a costa del dolor ajeno. El señor Del Castillo, recientemente desembarcado del entorno presidencial, ahora ya no tendrá la necesidad de cumplir sus esperanzadoras promesas, pero el señor Alan García, si. Del Castillo de seguro en sus sueños, difícilmente conseguidos, escuchará y verá los reclamos y esperanzas de un pueblo, que como Julio Quiroz, se aferra a una esperanza.

Hualcará, hoy, como en los mismos días del terremoto, hizo correr mis lágrimas de impotencia y dolor. Hoy corrieron esas lagrimas hasta mi pecho, quien sabe si mañana, ya con las arrugas de mis años, esos mismos surcos desvíen su natural camino. Del Hualcará de mi niñez, de mis correrías, de mis sueños, de mis palomilladas y de mi juvenil chamba, ya nada queda.

Jorge Luyo Yaya
rodandonoticias_peru

viernes, 12 de diciembre de 2008

LA VALENTINA...


..¿ quién toma la posta para rescatar el Centro Cultural "LA VALENTINA" ?

…marinera viene de mar………del mar de nuestro Gran Almirante…….nuestra marinera canta y encanta sea de Lima , sur chico o del norte…..¿Quién toma la posta y rescatamos el Centro Cultural “La Valentina”?El Centro Social Cultural Folklórico” La Valentina” se fundó en forma oficial el 14 de abril del año 1977, pero ya por el año 1950, existía el antiguo “callejón del buque” del barrio de todos los que tenemos sangre azul y blanca , específicamente en la 3era.cuadra de la av. Luna Pizarro de La Victoria, que era un llonja en el que se reunían criollos de corazón de todas las razas y colores, no había distingos, ya que acudían blanquitos, morenitos y de otros tipos de piel y pelo,…….. era la casa de la no menos famosa, la antigua matrona limeña, la sra. Valentina Barrionuevo de Arteaga, criolla y bailarina innata, mejor cocinera y gran promotora de nuestra sandunga nacional y de nuestras raíces negras.Me contaba en vida, mi tocayo el criollazo don Enrique Barahona Rojas que cuando se creó este tradicional rincón victoriano a iniciativa del dr. Carlos Pinna, que las jaranas que acontecían en este famoso solar, eran de gran calidad por el señorío y caballerosidad de los asistentes, en conclusión; eran reuniones de grata tertulia y amor por lo nuestro a la que asistían señores de señores , llámese los hermanos Augusto y Elías Ascúes; los hnos. Vásquez, don Pancho Ferreyros ; la reina de la marinera doña Bartola Sancho Dávila; el criollazo dr. José Durand, Pancho Ballesteros; Luciano Huambachano compadre de Kike Barahona ; el “carnero” Hernán La Rosa Llaque ; el periodista don Rodolfo Espinar; doña Chabuca Granda; Alicia Maguiña; Jesús Vásquez; Eloisa Angulo; Oscar Avilés, Panchito Jiménez; Humberto Cervantes; Ronaldo Campos; Pepe Villalobos; el unanuino HU-59 mi hermano Arturo “zambo” Cavero; el poeta Juan Gonzalo Rosse; Las Limeñitas , toda una batería mayor y de muchos otros más que ahora y con el paso de los inexorables años, ya se encuentran en el retiro artísticamente hablando , ………y tienen derecho por todo ello, ………….estos artistas ya hicieron bastante por nuestra música y bailes……también me contaron que por el buque se daba sus vueltas el maestro de maestros don Felipe Pinglo Alva.Cuentan que por la estrechez de la vivienda que ya quedaba chicoma y porque cada semana acudían nuevos comensales (porque doña Valentina cocinaba como la pitrimitri ), es cuando deciden mudarse en 1977 a la av. Iquitos 984 , local al que tuve la oportunidad de acudir en innumerables veces para apreciar el arte y la presencia de guitarristas, cantantes é intelectuales de la época ,quienes acudían a imbuirse de lo nuestro para seguir haciendo patria.Es en el año 1978, cuando un grupo de criollos deciden crear el concurso de ritmo y festejo que lo denominaron “La Valentina de Oro” en homenaje a Doña Valentina , con la finalidad de cultivar a que nuestra juventud tan proclive a lo extranjero, conozcan nuestras tradiciones y raíces, se consolide nuestra identidad nacional y fundamentalmente que bailen nuestras danzas y festejos costeños , promover y amar el excelente y rico folklore de nuestra música afro peruana, debiendo resaltar para que no se olvide la gente, que fue en la también denominada peña “ La Valentina “donde se formo el ballet PERU NEGRO que tantos lauros han brindado a nuestra patria, por la amplia difusión de nuestros ritmos en el extranjero.Difícil y ardua fue durante muchos años la tarea del jurado calificador, porque desde el año 1978 en que se crea este evento hasta el año 2000 que dejo de promoverse a nivel de “Valentinas de Oro” (muchachas de 16 a 25 años) y de los años 2001/2002 con el concurso” Las Valentinitas” (niñas de 4 a 15 años) en que salen a la palestra magnificas bailarinas que en cada actuación hacían gala de mucha personalidad; buen ritmo; mejor compás, diversas variedades de pasos y positiva expresión corporal, que como repito, hacía muy difícil a los miembros del jurado , decir quienes eran las ganadoras de esta lamentablemente desaparecida competencia bailable.Heredó la gran responsabilidad de incentivar estos concursos durante varios años la sra. Norma Arteaga, hija de Valentina, pero solamente hasta el año 2004 debido a su delicado estado de salud, problemas económicos propios y al corte del apoyo de algunas empresas que lo venían haciendo, debiendo NORMA ARTEAGA cerrar el local muy a su pesar, para lamento de todos los que admiramos el canto y baile de nuestras innatas raíces.¿y que hacen nuestras autoridades del sector EDUCACION y del INSTITUTO NACIONAL de CULTURA ? para promover este tipo de eventos artísticos culturales…………… ¡ difícil no es! …………..solamente se requiere el contar con decisión política y un poco de voluntad para hacer algo al respecto………………..,la organización de los programas de extensión cultural para promover nuestra identidad no es nada del otro mundo, es sumamente fácil………..si quieren yo los asesoro…………no faltaba más.
Publicado por ENRIQUE Bravo en 12:33
..¿ quién toma la posta para rescatar el Centro Cultural "LA VALENTINA" ?

…marinera viene de mar………del mar de nuestro Gran Almirante…….nuestra marinera canta y encanta sea de Lima , sur chico o del norte…..¿Quién toma la posta y rescatamos el Centro Cultural “La Valentina”?El Centro Social Cultural Folklórico” La Valentina” se fundó en forma oficial el 14 de abril del año 1977, pero ya por el año 1950, existía el antiguo “callejón del buque” del barrio de todos los que tenemos sangre azul y blanca , específicamente en la 3era.cuadra de la av. Luna Pizarro de La Victoria, que era un llonja en el que se reunían criollos de corazón de todas las razas y colores, no había distingos, ya que acudían blanquitos, morenitos y de otros tipos de piel y pelo,…….. era la casa de la no menos famosa, la antigua matrona limeña, la sra. Valentina Barrionuevo de Arteaga, criolla y bailarina innata, mejor cocinera y gran promotora de nuestra sandunga nacional y de nuestras raíces negras.Me contaba en vida, mi tocayo el criollazo don Enrique Barahona Rojas que cuando se creó este tradicional rincón victoriano a iniciativa del dr. Carlos Pinna, que las jaranas que acontecían en este famoso solar, eran de gran calidad por el señorío y caballerosidad de los asistentes, en conclusión; eran reuniones de grata tertulia y amor por lo nuestro a la que asistían señores de señores , llámese los hermanos Augusto y Elías Ascúes; los hnos. Vásquez, don Pancho Ferreyros ; la reina de la marinera doña Bartola Sancho Dávila; el criollazo dr. José Durand, Pancho Ballesteros; Luciano Huambachano compadre de Kike Barahona ; el “carnero” Hernán La Rosa Llaque ; el periodista don Rodolfo Espinar; doña Chabuca Granda; Alicia Maguiña; Jesús Vásquez; Eloisa Angulo; Oscar Avilés, Panchito Jiménez; Humberto Cervantes; Ronaldo Campos; Pepe Villalobos; el unanuino HU-59 mi hermano Arturo “zambo” Cavero; el poeta Juan Gonzalo Rosse; Las Limeñitas , toda una batería mayor y de muchos otros más que ahora y con el paso de los inexorables años, ya se encuentran en el retiro artísticamente hablando , ………y tienen derecho por todo ello, ………….estos artistas ya hicieron bastante por nuestra música y bailes……también me contaron que por el buque se daba sus vueltas el maestro de maestros don Felipe Pinglo Alva.Cuentan que por la estrechez de la vivienda que ya quedaba chicoma y porque cada semana acudían nuevos comensales (porque doña Valentina cocinaba como la pitrimitri ), es cuando deciden mudarse en 1977 a la av. Iquitos 984 , local al que tuve la oportunidad de acudir en innumerables veces para apreciar el arte y la presencia de guitarristas, cantantes é intelectuales de la época ,quienes acudían a imbuirse de lo nuestro para seguir haciendo patria.Es en el año 1978, cuando un grupo de criollos deciden crear el concurso de ritmo y festejo que lo denominaron “La Valentina de Oro” en homenaje a Doña Valentina , con la finalidad de cultivar a que nuestra juventud tan proclive a lo extranjero, conozcan nuestras tradiciones y raíces, se consolide nuestra identidad nacional y fundamentalmente que bailen nuestras danzas y festejos costeños , promover y amar el excelente y rico folklore de nuestra música afro peruana, debiendo resaltar para que no se olvide la gente, que fue en la también denominada peña “ La Valentina “donde se formo el ballet PERU NEGRO que tantos lauros han brindado a nuestra patria, por la amplia difusión de nuestros ritmos en el extranjero.Difícil y ardua fue durante muchos años la tarea del jurado calificador, porque desde el año 1978 en que se crea este evento hasta el año 2000 que dejo de promoverse a nivel de “Valentinas de Oro” (muchachas de 16 a 25 años) y de los años 2001/2002 con el concurso” Las Valentinitas” (niñas de 4 a 15 años) en que salen a la palestra magnificas bailarinas que en cada actuación hacían gala de mucha personalidad; buen ritmo; mejor compás, diversas variedades de pasos y positiva expresión corporal, que como repito, hacía muy difícil a los miembros del jurado , decir quienes eran las ganadoras de esta lamentablemente desaparecida competencia bailable.Heredó la gran responsabilidad de incentivar estos concursos durante varios años la sra. Norma Arteaga, hija de Valentina, pero solamente hasta el año 2004 debido a su delicado estado de salud, problemas económicos propios y al corte del apoyo de algunas empresas que lo venían haciendo, debiendo NORMA ARTEAGA cerrar el local muy a su pesar, para lamento de todos los que admiramos el canto y baile de nuestras innatas raíces.¿y que hacen nuestras autoridades del sector EDUCACION y del INSTITUTO NACIONAL de CULTURA ? para promover este tipo de eventos artísticos culturales…………… ¡ difícil no es! …………..solamente se requiere el contar con decisión política y un poco de voluntad para hacer algo al respecto………………..,la organización de los programas de extensión cultural para promover nuestra identidad no es nada del otro mundo, es sumamente fácil………..si quieren yo los asesoro…………no faltaba más.
Publicado por ENRIQUE en 12:33

domingo, 28 de septiembre de 2008

"El Trapiche" una historia de juventud en Cañete...

EL TRAPICHE
Cuento cañetano (Perú)
Por: Jorge Luyo Yaya (Hualcarino) jlimagenes@hotmail.com

El trapiche es un molino de ingenio utilizado para extraer el jugo de algunos frutos de la tierra, entre ellos la aceituna y, mayormente, la caña de azúcar. Algunos ingenios utilizaban como fuerza motora para hacerla girar, la fuerza de animales como mulas, caballos o burros. Otros utilizaban (algunos lo siguen haciendo), la fuerza del agua en bajada, lo cual hace girar las paletas de un rodillo con forma de púas que trituran, prensan la caña y le extraen el jugo de la cual se hace el azúcar..

Dicho esto, les contaré que en la hacienda Hualcará existía, como en la mayoría de ingenios azucareros en el Perú y el mundo, una acequia que alimentaba con sus rápidas aguas el mentado molino. Las aguas de esta acequia llamada “Trapiche”, venían de la generosa acequia mayor “María Angola”, donde todos los muchachos y los no tanto, solíamos ir a bañarnos en los días de calor y éramos capaces de saltar desde lo alto de la tan conocida, por aquellos años, “Casita blanca”.

“María Angola” era la torrentosa acequia que proveía de agua a la ranchería de la hacienda Hualcará y la ranchería conocida como “El Socavón”. La “Casita blanca” era la cabaña que albergaba los pozos de clorificación del agua para los pobladores de la hacienda.

Desde esa bella gran acequia, bajaba una vena vertiginosa de agua en la que, también, los más pequeños, solíamos bañarnos. La fuerza del agua era tal que había que sujetarse de las ramas crecidas a las orillas de la acequia, para no ser arrastrados.

Mi primera experiencia desagradable con las aguas del “Trapiche” fue un día en que, distraído, jugueteaba con los otros muchachitos y fui arrastrado varios metros aguas abajo. El flaco “Quencha” Román Oishi (un hijo de japonés, llamado en ese idioma como Kembo), de un solo jalón y debido a su gran tamaño, me rescató del susto de verme arrastrado por esas bravías aguas. Con el tiempo comprobé que eso que para un pequeño de entonces, como yo, era un gran torrente, no era más que, apenas, una regular acequia. Bembo, muchos años más tarde, fue asesinado por la insanía de los terroristas que asolaban Cañete en los años 80s.

Algunos años después, en mi juventud, seguíamos llegando hasta las aguas de la célebre “Trapiche” para bañarnos y, ya más grandes y en patota, nos dejábamos arrastrar por las aguas de esta recordada acequia.

En los últimos 150 metros la “Trapiche” se convertía, por obra del hombre, en un callejón de unos 1.5 metros de profundidad, con paredes de un ladrillo de espesor y en el tramo final se internaba, a toda velocidad, por debajo de unas oficinas, que por aquel tiempo habían sido destinadas para una cuna maternal para los hijos del personal de trabajo de la hacienda.

“Trapiche” pasaba por debajo y desembocaba en un pozo de más de tres metros y en su caída, las aguas, lo hacían al rodillo con puntiagudas paletas que a su vez en las tardes y hasta las 10 de la noche, hacían funcionar (rodar) una turbina que hacía la luz para la ranchería.

Esa caída ya tenía una nefasta historia. En ella, se había caído “León” un enorme perro de propiedad de los señores Ramos, dueños de la hacienda. “León” nunca pudo ser recuperado. “Trapiche” luego de poner en movimiento la turbina terminaba unos 300 metros, bajo tierra, hacia la salida de la ranchería con rumbo a la otra gran acequia (canal de regadío) “San Miguel”.

Luego de refrescarnos por varias horas en la “María Angola”, bajamos, ya casi rezagados, mi primo “Agustito” y yo. Pero la aventura seguía y decidimos, como otras veces, subirnos y caminar por el estrecho borde de “Trapiche”.

Todo iba bien. “Agustito” me dice “hay que ver, dicen que han traído un montón de cunas para los niñitos de la hacienda”. Presurosos, nos dispusimos a saltar a un ladrillo pegado (sobresalía) a la pared de la cuna infantil. Cada uno a su turno, miramos las nuevas cunas metálicas recién llegadas. El asombrado comentario, por el número de pequeñas camas, se hizo ameno y mi primo agregó: “Viste los nuevos aparatos, dicen que se llaman incubadoras y son para cuando los bebes tienen frío. Allí los calientan” Me dijo con asombro “Agustito”.

El asombro de mi, hoy fallecido primo, me contagió y juntos quisimos ver la novedad. “Agustito, pudo cogerse de la ventana, yo no. Caí al agua y la velocidad de las aguas de “Trapiche” hizo desaparecer mi figura en un segundo.

Augusto Mazzoni Luyo “Agustito”, conocedor de la fúnebre historia de “Trapiche”, dicen, que apareció pálido por el otro lado de la fábrica desmotadora de algodón y en medio del estadio “Lolo Fernández”. Para el caso, domingo al medio día, frente a un numeroso grupo de personas allí reunidas. Con la voz entrecortada y jadeando por la velocidad que el caso ameritaba dijo: ¡¡Don Pablo, don Pablo, Jorge se caído al “Trapiche” y ya no se le ve!! Por mirar la cuna se ha caído al agua se va a ahogar.

Don Pablo Mendoza, un viejo chofer de camión, tomó su vehículo como pudo y se dirigió hacia la acequia “María Angola”. Por el camino gritaba ¡Hay que cortar el agua de “Trapiche”! ¡Hay que cortar el agua!

Mientras eso ocurría, más y más gente se agolpaba frente a la desmotadora. Todos miraban habidos hacia la puerta grande. Otros habían corrido hacia la salida de la acequia, 300 metros más abajo, por si algún vestigio de mi aparecía. Pocos, dado a la triste historia de la acequia, esperaban verme aparecer por esa enorme puerta. El agua había sido cortada por Don Pablo y algunos amigos. Pero de mi persona ni rastros. La gente imaginaba lo peor, otros, recordaban la triste historia de “León”.

Mientras tanto, yo en el preciso instante en que caí al agua, con la experiencia del buceo rutinario en “María Angola”, abrí los ojos. Una oscuridad absoluta, pero allí nomás una luz a lo lejos. Apenas se hizo la luz, que llegó con el término del piso de la cuna maternal, saqué la cabeza, en el preciso instante en que cruzaba la acequia una tubería de regular grosor, como pude, me sujeté y haciendo gala de mi juvenil fortaleza, pude subir y salir del agua. Eran, solo unos tres metros, antes de la temida caída al pozo del molino. Asustado primero, ya luego me tranquilice. ¡Dios mío, gracias!

Después del susto, miré mi ropa. ¡Caramba me he mojado la ropa y hasta mis botas nuevas! ¿Qué me van a decir en mi casa? No, no puedo llegar así.

Salía con dirección a la puerta de la desmotadora, pero, en mi camino encontré un tubo del absorbente que jalaba la mota del algodón para sacarle la pepa. Me acerqué y pude comprobar que corría un aire tibio. Aja, aquí puedo secar mi ropa y así no me castigan.

Me senté en el algodón, me quité las botas, las puse en la entrada del tubo, me quité la ropa e hice lo mismo en otro tubo. Era domingo y los trabajadores habían dejado mucho algodón para que fuera absorbiendo el tubo. Nadie me molestaría. Me eché en el mullido algodón. Me dormí un buen rato.

Cuando desperté, mi ropa estaba prácticamente seca, de igual manera mis botas. Tenía todo el tiempo del mundo. Una vez que me había puesto la ropa y las botas me encaminé hacia la puerta grande.

Despreocupado, aparecí desperezándome y una enorme bulla me volvió a la realidad. ¿Qué pasa, porqué tanta bulla?

La gente gritaba, ¡Está vivo!, ¡Está vivo!. Yo no alcanzaba a entender el porqué de tanto alboroto. La gente trepó hasta donde aparecía yo, era una especie de plataforma por donde cargaban las pacas de algodón a los camiones. La gente me palpaba, otros me abrazaban y algunos, los mayores, lloraban.

Me tomó algún rato entender las razones de tanta algarabía y hasta de lagrimas. Pude darme cuenta así, que había mucha gente que me quería. En mi casa se enteraron de lo sucedido casi 20 años después de lo ocurrido, igualmente mi familia se asombró por la experiencia vivida.

domingo, 7 de septiembre de 2008

A cinco años de la CVR en Perú...

Gran manifestación recordatoria sobre el terrorismo peruano



A cinco años de la entrega del informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación los deudos siguen esperando justicia
Por Jorge Luyo Yaya Corresponsal de El SOL News en Perú

LIMA. Los deudos y familiares de los ciudadanos peruanos que fueron víctimas en los más de veinte años de la insania terrorista en el Perú, siguen esperando se les haga justicia. No se les ha indemnizado, menos se ha hecho justicia con los señalados, en el informe, como personas e instituciones vinculadas al terrorismo y a los atropellos a los derechos humanos, conoció EL SOL News.
En efecto, una gran muchedumbre marchó a paso de cánticos, demostración de arte y arengas desfilando hacia el Campo de Marte en el distrito de Jesús María en esta ciudad, como un recordatorio de la entrega del Informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconcilia-ción.
¡OLVIDO TRAICIONERO NO ME VAS A GA-NAR!, ¡OLVIDO RENCOROSO NO ME VAS A VENCER!, ¡YO LES ESPERO SIEMPRE, KUSKALLA PURIYKU!…eran las frases que entonaban los marchantes a lo largo de su recorrido hacia “El Ojo que Llora” , una obra interactiva de la escultora holandesa Lika Mutal, esculpida en honor de los caídos en la lucha contra el terrorismo y las víctimas de estos años de enfrentamientos y ataques entre Sendero Luminoso y las Fuerzas del Orden.
Los gritos y arengas mostraban un descontento total por la lerda acción del gobierno en hacer justicia a los 10,624 personas inscritas en el libro 1, y en el 2, 3,564 comunidades afectadas por la violencia.
“A 5 años de la entrega del informe final de la CVR, se han derogado derechos en educación para los jóvenes, no hay reparaciones individuales, las reparaciones colectivas se confunden con programas sociales. Además, No hay presupuesto para el Consejo de Reparaciones, los indultos inocentes están excluidos de la Ley 28592, los inocentes liberados son atacados por el gobierno y, el Estado sólo garantiza abogados a los acusados por violaciones a los DD. HH. Los miembros del “Grupo Colina” y Alberto Fujimori, gozan de privilegios carcelarios, que se les niega a otros internos” dice un comunicado de la Asociación de Reflexión de Inocentes Liberados”.
El discurso de orden estuvo a cargo de la Defensora del pueblo Dra. Beatriz Merino, quien en una extensa alocución dejó en claro que el gobierno no está haciendo su mejor esfuerzo por cumplir las recomendaciones de la CVR. Algunos miembros del ejecutivo han expresado que esas recomendaciones no son vinculantes, son solo eso, recomendaciones, que el Estado verá cuando y cómo las atenderá.
“…en sus paginas se acogen las terribles historias del horror y la barbarie y los atroces crímenes que afectaron a miles de vidas e incontables familias en extensas zonas de nuestro territorio. No existe documento alguno que haya interpelado tanto a la población peruana y que lo sigue estremeciendo como este informe. …” dice un documento dado a conocer por la Defensoría del Pueblo.
No se hicieron presente los miembros del gobierno y en cambio marchó un gran número de personas mayores y delegaciones de instituciones y grupos de Paz, integrados en su mayoría por jóvenes de ambos sexos.
Entre las personalidades que acompañaron la marcha denominada “Una Ofrenda por la Esperanza” organizado por Verdad, Justicia y Reparación, destacaron miembros de las familias afectadas por el terrorismo.